Tengo la sensación de que no podría pasar más de un susurro sin pensar en tu sonrisa, haciendo memoria para visualizar una vez más todos esos momentos que me hacen sonreír el alma. Aunque a veces no todo salga bien, no veo el momento de llamar a tu puerta, dejarme caer por allí, y esperar que un beso te haga mirarme de nuevo con esos ojos; esos ojos en los que me ahogaría una y otra vez sin pensarlo. Soy consciente de que hay millones de personas que me dan mil y una vueltas, de campana, pero también soy consciente de que ninguna de ellas te va a querer como lo hago yo. Eso sí te lo prometo. Y en fin, que quiero ser la alumna más lista, esa de la primera fila, si de la asignatura de hacerte feliz se trata. Puedes entender esto como una carta de buenos días. Puedes entenderlo como un beso de buenas noches. Puedes entenderlo como quieras, pero por favor, entiéndenos cerca, a ser posible a la altura de tu cintura.
jueves, 7 de marzo de 2013
lunes, 4 de marzo de 2013
Porque no hay foto más bonita ni paisaje más suave que ese km de tu piel.
¿Por qué te quiero?
Te quiero porque sacas lo mejor de mi,
incluso cuando me pongo tonta
y arrugo la barbilla,
sobre todo ahí,
cuando me haces ser mejor persona;
porque haces las cosas tan fáciles que incluso a veces me asusto
(porque soy idiota),
eres la persona de la que me enamoraría en mil vidas,
y mil y una vez en esta nuestra,
por lo que tienes dentro, al fondo a la derecha,
por lo que vales y dices sin decir,
por lo que demuestras,
por lo que (me) besas.
No pretendo que hoy esto quede bonito,
sino sincero,
y más sincero que nada es decirte
que desde que te vi aquella tarde sonreír
no pude sacarme tus labios de la cabeza,
ni podré,
porque no hay mejor refugio que tus besos
Te quiero por lo que provocas en mi,
por lo que provocas al mundo,
porque a veces no te das cuenta
de lo felices que nos haces a todos
por el simple hecho de existir
Te quiero porque un día me tatuaste un mensaje en la piel,
me regalaste tu mundo en una esfera,
y me invitaste a tu universo;
y yo,
limpiándome los zapatos antes de entrar,
quise hacerlo con mucho cuidado,
despacio,
como cuando te acaricio el cuello mientras duermes
y no te enteras,
porque no hay foto más bonita ni paisaje más suave
que ese km de tu piel;
y sí, el tictac de mi pecho te espera con el mismo entusiasmo
como aquella primera vez que entre tú y yo
no había ni aire que nos separara,
así que lo siento,
pero quiero estar tan dentro de ti que no va a haber manera humana
de que se interpongan entre tú y yo
ni un sólo cm de esos que pesan,
ni un sólo pesar de esos que alejan
Quizá a veces el dudar,
porque quiero asegurarme de que voy a ser yo
la persona que te despierte con una sonrisa cada día,
que una sonrisa te despierte
porque sabes que voy a ser yo
la persona con la que no vas a dudar
Pero de lo que más segura estoy en la vida es de que,
mientras miremos a un lado y estemos allí,
nada puede salir mal;
que si pienso en ti le otorgo dignidad al insomnio,
que si pienso en ti,
los latidos de mi corazón se quintuplican,
como lo que siento por ti cada día que pasa
como lo bonito que me parece el mundo
desde que puedo compartirlo contigo.
Te quiero porque sacas lo mejor de mi,
incluso cuando me pongo tonta
y arrugo la barbilla,
sobre todo ahí,
cuando me haces ser mejor persona;
porque haces las cosas tan fáciles que incluso a veces me asusto
(porque soy idiota),
eres la persona de la que me enamoraría en mil vidas,
y mil y una vez en esta nuestra,
por lo que tienes dentro, al fondo a la derecha,
por lo que vales y dices sin decir,
por lo que demuestras,
por lo que (me) besas.
No pretendo que hoy esto quede bonito,
sino sincero,
y más sincero que nada es decirte
que desde que te vi aquella tarde sonreír
no pude sacarme tus labios de la cabeza,
ni podré,
porque no hay mejor refugio que tus besos
Te quiero por lo que provocas en mi,
por lo que provocas al mundo,
porque a veces no te das cuenta
de lo felices que nos haces a todos
por el simple hecho de existir
Te quiero porque un día me tatuaste un mensaje en la piel,
me regalaste tu mundo en una esfera,
y me invitaste a tu universo;
y yo,
limpiándome los zapatos antes de entrar,
quise hacerlo con mucho cuidado,
despacio,
como cuando te acaricio el cuello mientras duermes
y no te enteras,
porque no hay foto más bonita ni paisaje más suave
que ese km de tu piel;
y sí, el tictac de mi pecho te espera con el mismo entusiasmo
como aquella primera vez que entre tú y yo
no había ni aire que nos separara,
así que lo siento,
pero quiero estar tan dentro de ti que no va a haber manera humana
de que se interpongan entre tú y yo
ni un sólo cm de esos que pesan,
ni un sólo pesar de esos que alejan
Quizá a veces el dudar,
porque quiero asegurarme de que voy a ser yo
la persona que te despierte con una sonrisa cada día,
que una sonrisa te despierte
porque sabes que voy a ser yo
la persona con la que no vas a dudar
Pero de lo que más segura estoy en la vida es de que,
mientras miremos a un lado y estemos allí,
nada puede salir mal;
que si pienso en ti le otorgo dignidad al insomnio,
que si pienso en ti,
los latidos de mi corazón se quintuplican,
como lo que siento por ti cada día que pasa
como lo bonito que me parece el mundo
desde que puedo compartirlo contigo.
jueves, 14 de febrero de 2013
Si me condenas, elijo la crucifixión en tu pelo.
Tengo en la cabeza un centenar de palabras
que ni se acercan a la posibilidad de describir lo que siento cuando noto que me estás mirando,
cuando me sorprendo a mi misma fijándome en tus manos
porque al fin tienen parte de mi piel
Lo que siento al darme cuenta
de que el invierno es menos frío si me haces un hueco en tu cama,
en realidad...
me muero en tu risa,
no he estado en mejor estación que en tu pecho
y no eres consciente de que los mechones de tu pelo
enredándose en tu espalda
son como un precipicio al que me tiraría
con las manos atadas,
los ojos cerrados
y para qué engañarnos,
las piernas abiertas
Que en el preciso instante en el que me das la mano
mandaría todo a la mierda
y me quedaría a vivir en esa escena de nuestras vidas
Quizá el amor son esas cosquillas que te encuentro
al final de la espalda,
mis ojos alejándose unos cm
para poder perderme en tu mirada
Quizá el amor son esas chispas que aparecen
cuando me muerdes el cuello,
o mis manos jugando en tu tripa
porque han decidido que será su nuevo
y último hogar
De lo que estoy segura es que el amor
es lo que hacemos con tan sólo mirarnos
Atraviesa mi piel y quédate a vivir,
acepta el contrato de besos repartidos
por cada rincón de tu cuerpo
y prometo aprender a cocinar
y a bajar la persiana de tu ventana
para que en la oscuridad pueda dibujarte en la espalda,
con la yema de mis dedos,
todo lo que siento por ti
Y en fin, si me condenas, elijo la crucifixión en tu pelo
Total parcial: Te quiero
Total general: Te amo
martes, 8 de enero de 2013
Contigo hasta las utopías tienen sentido.
Fuera hace frío,
a lo lejos,
siempre lo hace cuando no estás tú cerca
cuando no puedo perderme
en el inmenso mundo que significa mirarte
mientras tú no me miras
(mientras siento que la vida se para)
y olvidarme de que en cualquier segundo
puedes girarte
y descubrirme memorizando,
con cara de haber encontrado el paraíso,
cada matiz de tu piel
cada lunar
y cada pestaña que dibuja la mirada
que ojalá nunca deje de acariciarme
Así es como lo que significa la palabra 'cerca'
me habla de ti,
se ha enganchado a tu piel porque me has enseñado
a ser inmortal
mientras tus dedos juegan por mi tripa,
por eso,
y otros novecientos mil ochocientos
cuarenta y siete motivos más,
nunca faltaré a la cita con tu sonrisa
porque no se me ocurre
peor equivocación
que perderme uno solo de esos gestos
que se dibujan en tu cara cuando te giras
para decirme algo serio
(cosa que ya sé
porque voy aprendiendo a hablar
con esos ojos que me llenan la mirada
de primaveras)
Me levanto pensando
a ver qué puedo besarte hoy
después de acostarme imaginando
que en el cuarto sueño voy a recitarte palabras
en forma de recorridos
que hagan mis manos por tu espalda
Voy a hacer de tu risa un vicio
y si hace falta me invento acrobacias
para colarme entre tus huesos
porque amor,
eres la luz,
el deseo que se pide al soplar las velas,
en quien pensar al dormirse
y al despertarse,
porque amor,
contigo hasta las utopías tienen sentido
lunes, 3 de diciembre de 2012
Me vuelvo pirómana para arder a su lado.
La explosión que habita en el cielo de su boca
- dijo una tarde -
no se puede describir con palabras
o trazos
ni siquiera con sonidos,
silencios o susurros
- añadió -
cualquier verso enredado en una poesía
se queda corto para detallar cómo se desliza la camisa
por sus hombros los domingos,
la cara que pone cuando se recoge el pelo
o quizá debería hablar
de esa forma que tiene de parar el tiempo
en una mirada.
A ver cómo te explico
- dijo mientras sonreía -
que el mundo es más bonito desde que me mira
y si aparece paseando por cualquier calle,
esa calle se vuelve
perfecta
y preciosa,
aunque para preciosa su espalda
- señaló rápidamente -
y en fin,
todas estas cosas que te cuento
y las que no te cuento
se me escapan entre los dedos al escribir
porque si hace falta,
me vuelvo pirómana para arder a su lado
y quedarme a vivir
en ese incendio.
De sus labios cuelga una sonrisa
- mencionó mientras pasaba una página del libro -
y la verdad,
es la única persona que me deja sin palabras
sin aliento,
que cuando me muero de frío por fuera
me llena de calor por dentro
y yo no conozco lugar mejor que entre sus brazos.
Tendrías que escuchar cómo me late el corazón
cuando me mira
quizá esa melodía sí podría hablar
del cielo de su boca
o quizá no,
porque las mejores sensaciones son esas que acompañas de un
'ay, no sabría cómo explicarlo'
o
'tienes que vivirlo para saber de qué te hablo'
y ahí estoy yo,
otra vez,
- dijo mientras se encendía el último cigarro -
sin palabras,
con esta cara de notevayaslejos
mirada de notepiensosoltar
mientras mis manos dibujan un
tecuidaré en su piel
y un tequiero
aparece tatuado en mis labios.
- dijo una tarde -
no se puede describir con palabras
o trazos
ni siquiera con sonidos,
silencios o susurros
- añadió -
cualquier verso enredado en una poesía
se queda corto para detallar cómo se desliza la camisa
por sus hombros los domingos,
la cara que pone cuando se recoge el pelo
o quizá debería hablar
de esa forma que tiene de parar el tiempo
en una mirada.
A ver cómo te explico
- dijo mientras sonreía -
que el mundo es más bonito desde que me mira
y si aparece paseando por cualquier calle,
esa calle se vuelve
perfecta
y preciosa,
aunque para preciosa su espalda
- señaló rápidamente -
y en fin,
todas estas cosas que te cuento
y las que no te cuento
se me escapan entre los dedos al escribir
porque si hace falta,
me vuelvo pirómana para arder a su lado
y quedarme a vivir
en ese incendio.
De sus labios cuelga una sonrisa
- mencionó mientras pasaba una página del libro -
y la verdad,
es la única persona que me deja sin palabras
sin aliento,
que cuando me muero de frío por fuera
me llena de calor por dentro
y yo no conozco lugar mejor que entre sus brazos.
Tendrías que escuchar cómo me late el corazón
cuando me mira
quizá esa melodía sí podría hablar
del cielo de su boca
o quizá no,
porque las mejores sensaciones son esas que acompañas de un
'ay, no sabría cómo explicarlo'
o
'tienes que vivirlo para saber de qué te hablo'
y ahí estoy yo,
otra vez,
- dijo mientras se encendía el último cigarro -
sin palabras,
con esta cara de notevayaslejos
mirada de notepiensosoltar
mientras mis manos dibujan un
tecuidaré en su piel
y un tequiero
aparece tatuado en mis labios.
viernes, 23 de noviembre de 2012
Cada número de su historia.
Nos besábamos con toda la calma que puede tener el flemático mar.
El sol en el alba.
La luna en las noches cubiertas.
Y así, mirando a la ventana,
pasaban los minutos mientras hubiera pagado
por una fotografía de aquel instante.
Sus manos.
Mis manos.
Nos besamos con toda la calma que puede tener el primer rayo de luz de la mañana.
La brisa en la tarde.
Las estrellas al amanecer.
Y así, mirando a la ventana,
pasan los segundos mientras siento su respiración en mi espalda; sin dejar que absolutamente nada ni nadie rompa ese instante.
(no dejaría que nada ni nadie)
Mis manos.
Sus manos.
Es sencillamente
que el sabor de su nombre desprende la esencia
que mis manos buscan
que cualquier hora es buena para perderme en su pelo
y que por fin,
no hace falta que el otoño se disfrace de nada
para sentirme realmente viva.
Feliz.
En ningún sitio estaba escrita mi sonrisa de por la mañana,
ni el vuelco al corazón de por la tarde,
ni la mirada perdida entre sílabas y metáforas.
Bombea mi sangre a un ritmo tan perfecto,
que el eco de las caricias describen la más completa melodía
y aunque no haya sido capaz de fabricarle
todas esas sonrisas que pretendía
y prentendo
espero que algún día aprenda
y mientras ese día llega
poder continuar mostrándole mis sueños
y que así entienda
que por perderme en su mirada de por las mañanas
por las tardes
y por las noches,
movería montañas
memorizaría cada número de su historia
y así mi memoria
me sonreiría una vez más
porque no hay nada mejor que tener su aroma entre
la piel
y la cabeza.
El sol en el alba.
La luna en las noches cubiertas.
Y así, mirando a la ventana,
pasaban los minutos mientras hubiera pagado
por una fotografía de aquel instante.
Sus manos.
Mis manos.
Nos besamos con toda la calma que puede tener el primer rayo de luz de la mañana.
La brisa en la tarde.
Las estrellas al amanecer.
Y así, mirando a la ventana,
pasan los segundos mientras siento su respiración en mi espalda; sin dejar que absolutamente nada ni nadie rompa ese instante.
(no dejaría que nada ni nadie)
Mis manos.
Sus manos.
Es sencillamente
que el sabor de su nombre desprende la esencia
que mis manos buscan
que cualquier hora es buena para perderme en su pelo
y que por fin,
no hace falta que el otoño se disfrace de nada
para sentirme realmente viva.
Feliz.
En ningún sitio estaba escrita mi sonrisa de por la mañana,
ni el vuelco al corazón de por la tarde,
ni la mirada perdida entre sílabas y metáforas.
Bombea mi sangre a un ritmo tan perfecto,
que el eco de las caricias describen la más completa melodía
y aunque no haya sido capaz de fabricarle
todas esas sonrisas que pretendía
y prentendo
espero que algún día aprenda
y mientras ese día llega
poder continuar mostrándole mis sueños
y que así entienda
que por perderme en su mirada de por las mañanas
por las tardes
y por las noches,
movería montañas
memorizaría cada número de su historia
y así mi memoria
me sonreiría una vez más
porque no hay nada mejor que tener su aroma entre
la piel
y la cabeza.
martes, 23 de octubre de 2012
Sístole. Diástole.
Recita cualquier adjetivo, que de tu voz trepan por mi piel
envueltos en mis tobillos
desde el primer hueso hasta el último
desde la lluvia al azul pasando por la tormenta,
lléname la boca de momentos
que a veces los poemas son gestos
y tienen más sentido que ninguna otra palabra
Péiname la sonrisa mientras dibujo latidos
en cada paralelo y meridiano
de tu cuerpo
Tengo verbos que inventar y miradas que devolver
horas de tiempo que parar
e infinidad de afirmaciones que pronunciar
mientras las sílabas golpean,
sin dañar,
centímetros
y centenares
de temblores
Sístole. Diástole.
Anestesia en forma de probabilidades,
en forma de atardeceres sonámbulos,
a su vez en forma de melodías que brotan de mis labios
y despiertan
poesía
y prosa
en tu interminable espalda
a través de las yemas de mis dedos
Toco el eco de un susurro mientras aterrizas en mis labios
y yo despego en tu mirada
tu mano entre mis ganas
mis ganas entre tus piernas
tus piernas entre las mías
y el resultado son dos líneas curvas
que silencian hasta el ruido más fuerte
que revelan trazados aún no dibujados
envueltos en mis tobillos
desde el primer hueso hasta el último
desde la lluvia al azul pasando por la tormenta,
lléname la boca de momentos
que a veces los poemas son gestos
y tienen más sentido que ninguna otra palabra
Péiname la sonrisa mientras dibujo latidos
en cada paralelo y meridiano
de tu cuerpo
Tengo verbos que inventar y miradas que devolver
horas de tiempo que parar
e infinidad de afirmaciones que pronunciar
mientras las sílabas golpean,
sin dañar,
centímetros
y centenares
de temblores
Sístole. Diástole.
Anestesia en forma de probabilidades,
en forma de atardeceres sonámbulos,
a su vez en forma de melodías que brotan de mis labios
y despiertan
poesía
y prosa
en tu interminable espalda
a través de las yemas de mis dedos
Toco el eco de un susurro mientras aterrizas en mis labios
y yo despego en tu mirada
tu mano entre mis ganas
mis ganas entre tus piernas
tus piernas entre las mías
y el resultado son dos líneas curvas
que silencian hasta el ruido más fuerte
que revelan trazados aún no dibujados
lunes, 15 de octubre de 2012
Incendiadas miradas.
Te miro y me pregunto
dónde estaba mientras
no me buscabas
dónde empecé a estar
mientras el destino tiraba
sus trucados dados
dónde cuando dejaste de no buscarme
y yo dejé de no querer encontrar
y dejé de no encontrarme
irónico lo que dejamos
pero fue ver tu sonrisa
y a orillas de tu mirada quedé
totalmente enganchada
entre tu primera palabra
y tu última,
temporalmente,
mirada hipnótica
Te miro y me pregunto
te miro y te pienso
cómo no pensarte
cómo no querer perderme
en tu interminable espalda
y descubrir
ese millón de secretos
cómo no querer fabricar
ilusiones
sonrisas en forma de
buenos
y mejores días
ofrecerte mis noches
mostrarte mis sueños
mis risas
y esa manera que tengo
de arrugar la frente
cuando algo me preocupa
dejarte entrar en aquel rincón
donde guardo las cosas importantes
y esperar con vos en la antesala
de mis pensamientos
donde desde hace algún tiempo
me acompañas
lo decoras, lo cuidas
como algo que te diera miedo
y a la vez te gustase
Te miro y te siento
nos besamos perdiéndonos
en incendiadas miradas
y temblores
yo en tu espalda
tú en mi cuello
yo en palabras
tú en mis versos
con la intención de que entiendas
y sientas
que eres tú quien hace
que cierre inconscientemente los ojos
para dar forma a mi sonrisa
por ti,
de medio lado
y quien hace que piense
como diría Neruda
que quiero hacer contigo
lo que la primavera hace
con los cerezos
quiero descubrirte
entrar en ti
y probar el infinito
dónde estaba mientras
no me buscabas
dónde empecé a estar
mientras el destino tiraba
sus trucados dados
dónde cuando dejaste de no buscarme
y yo dejé de no querer encontrar
y dejé de no encontrarme
irónico lo que dejamos
pero fue ver tu sonrisa
y a orillas de tu mirada quedé
totalmente enganchada
entre tu primera palabra
y tu última,
temporalmente,
mirada hipnótica
Te miro y me pregunto
te miro y te pienso
cómo no pensarte
cómo no querer perderme
en tu interminable espalda
y descubrir
ese millón de secretos
cómo no querer fabricar
ilusiones
sonrisas en forma de
buenos
y mejores días
ofrecerte mis noches
mostrarte mis sueños
mis risas
y esa manera que tengo
de arrugar la frente
cuando algo me preocupa
dejarte entrar en aquel rincón
donde guardo las cosas importantes
y esperar con vos en la antesala
de mis pensamientos
donde desde hace algún tiempo
me acompañas
lo decoras, lo cuidas
como algo que te diera miedo
y a la vez te gustase
Te miro y te siento
nos besamos perdiéndonos
en incendiadas miradas
y temblores
yo en tu espalda
tú en mi cuello
yo en palabras
tú en mis versos
con la intención de que entiendas
y sientas
que eres tú quien hace
que cierre inconscientemente los ojos
para dar forma a mi sonrisa
por ti,
de medio lado
y quien hace que piense
como diría Neruda
que quiero hacer contigo
lo que la primavera hace
con los cerezos
quiero descubrirte
entrar en ti
y probar el infinito
lunes, 8 de octubre de 2012
Otoño.
Siempre fue más sencillo hacer poesía
que hablar de mi
pero al fin y al cabo las palabras que trazo
no son más que el guión de un presente
que sombrea mi alma
entre curvas, rectas y tachones
El otoño atravesó veloz la puerta
preguntándome qué quería decir
tuve que abrir los pulmones para respirar
vaciar la cabeza para pensar
y mirar como siempre hacia las calles
mientras la sonrisa se desborda
entre comisuras asimétricas
entre mitad y mitad
entre beso y beso
Esa sensación.
Que se rompan las ventanas, que proteste el invierno
que se quejen los disfraces y epitafios, que
el otoño
ha venido con fuerza
y al final yo termino escribiendo en el papel algo así como:
Inundaría este mar de palabras
con tal de que me bañaras con tu sonrisa
con tal de que empaparme de ti
fuera
el siguiente escalón
de tu interminable espalda
que hablar de mi
pero al fin y al cabo las palabras que trazo
no son más que el guión de un presente
que sombrea mi alma
entre curvas, rectas y tachones
El otoño atravesó veloz la puerta
preguntándome qué quería decir
tuve que abrir los pulmones para respirar
vaciar la cabeza para pensar
y mirar como siempre hacia las calles
mientras la sonrisa se desborda
entre comisuras asimétricas
entre mitad y mitad
entre beso y beso
Esa sensación.
Que se rompan las ventanas, que proteste el invierno
que se quejen los disfraces y epitafios, que
el otoño
ha venido con fuerza
y al final yo termino escribiendo en el papel algo así como:
Inundaría este mar de palabras
con tal de que me bañaras con tu sonrisa
con tal de que empaparme de ti
fuera
el siguiente escalón
de tu interminable espalda
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