jueves, 8 de marzo de 2012

Tú, poesía.

Desayunar en nuestra cama. Enamorarme de tu espalda. Me buscas las cosquillas en cada rincón de mi cuerpo. Te busco la felicidad en cada poro de tu piel. Y allí estamos tú y yo, recitando prosa y narrando poesía con el lenguaje de las manos.

7 comentarios:

  1. me gusta la foto. y l microrelato que la acompaña :)

    ResponderEliminar
  2. Uno recoge lo que siembra.
    Si vas sembrando estas maravillas por alguna espalda ajena...
    Qué suerte futura te depara!

    ResponderEliminar
  3. Dibujarás poesía por alguna espalda, pero es que tu prosa no se queda atrás :)
    Bonito micro chica

    ResponderEliminar